BPL1 ® HT: una cepa patentada para ayudar a reducir la grasa visceral y el bienestar metabólico
La obesidad y la adiposidad abdominal se asocian a un mayor riesgo para la salud. Por eso, más allá de dietas milagro o mensajes simplistas, interesa conocer estrategias que puedan servir de apoyo dentro de un enfoque global. Una de las cepas que más atención ha recibido en este campo es BPL1®, pero para entender su valor de verdad hay que ir un paso más allá del nombre comercial y mirar qué dicen los estudios.
Detrás de Bifidobacterium animalis subsp. lactis CECT8145 (BPL1®) hay algo importante: no hablamos de una bífidobacteria cualquiera, sino de una cepa concreta que se ha estudiado en relación con la grasa visceral y el metabolismo.
BPL1® es la marca asociada a esta cepa del género Bifidobacterium, conocido por su relación con el microbiota intestinal y el metabolismo. Pero, como ocurre siempre en microbiota, hay un matiz fundamental: especie y cepa no son lo mismo. Por eso, los efectos que se han estudiado no se atribuyen a cualquier bífidobacteria, sino específicamente a BPL1® HT (Pedret et al., 2019; Balaguer et al., 2022).
Además, esta cepa ha sido reconocida con el premio NutraIngredients 2020 como Ingredient of the Year in Weight Management.
En su versión BPL1™ HT, esta cepa ha sido sometida a calor. Es decir, igual que sucede con CP2305 HT, no estamos ante una bacteria viva, sino ante una forma inactivada térmicamente. Aun así, su estructura sigue presente y puede mantener actividad biológica. Precisamente por eso se considera un postbiótico.
Lo que dicen los ensayos clínicos: 12 semanas para actuar sobre la grasa visceral
El estudio clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, se realizó en 135 personas con obesidad abdominal. Durante 3 meses, los participantes tomaron una cápsula diaria con la cepa viva, con la cepa HT o con placebo.
Los resultados mostraron que la suplementación con CECT8145 mejoró varios marcadores de adiposidad, pero los cambios frente al placebo fueron especialmente significativos con la forma HT. Dicho de forma sencilla: la versión heat-treated fue la que dio los resultados más claros en grasa visceral y perímetro abdominal (Pedret et al., 2019).
¿Qué se observó exactamente?
- Reducción de la grasa visceral: la disminución del área de grasa visceral alcanzó significación estadística, con un cambio medio de −7.01 cm².
- Perímetro abdominal y composición corporal: se observaron mejoras en circunferencia de cintura (bajo 2cm), relación cintura/altura e índice de conicidad; además, el IMC también disminuyó.
- Mejora metabólica: tras la intervención con BPL1® HT también descendieron la presión arterial diastólica y el índice HOMA, un marcador indirecto de resistencia a la insulina.

No hablamos de magia ni de un efecto inmediato, sino de cambios observados tras 12 semanas de uso constante.
BPL1® HT no debe entenderse como una solución aislada. Tiene más sentido verlo como un apoyo dentro de un enfoque global que incluya alimentación adecuada, actividad física y continuidad en el tiempo.
El enfoque en la mujer: donde el BPL1® HT marca la diferencia
Un punto especialmente relevante es que, cuando los autores analizaron los resultados por sexo, la respuesta fue más robusta en la población femenina, especialmente en los parámetros relacionados con adiposidad abdominal (Pedret et al., 2019).
Esto no significa que solo funcione en mujeres, pero sí que la evidencia clínica más sólida del estudio se concentró en ellas, algo relevante cuando se piensa en fórmulas orientadas a ellas.
Microbiota: el aumento de la bacteria AKKERMANSIA
Los análisis también mostraron cambios en la microbiota intestinal, con un aumento de Akkermansia en el grupo tratado con la cepa BPL1® HT. Esta bacteria suele asociarse en la literatura científica con un metabolismo más saludable y con un menor riesgo de obesidad.
Aquí conviene ser prudentes. El estudio lo recoge como un hallazgo interesante y como posible parte del mecanismo, pero no significa por sí solo que todo el efecto se explique por esa bacteria (Pedret et al., 2019).
Vale, funciona, pero ¿cómo puede actuar algo que está "muerto"?
Aunque la bacteria esté inactivada, su estructura no desaparece. Uno de los componentes más relevantes identificados en BPL1® es su ácido lipoteicoico o LTA, una molécula de la pared celular.
En modelos preclínicos, este componente se ha relacionado con los efectos sobre reducción de grasa a través de la vía de señalización insulina/IGF-1. Es decir, la bacteria no necesita estar viva para seguir enviando señales biológicas al organismo (Balaguer et al., 2022, Balaguer et al., 2023).
Conclusiones e implicaciones prácticas
Si resumimos la evidencia, BPL1® HT destaca por su capacidad documentada para ayudar a reducir la grasa visceral y mejorar marcadores de adiposidad abdominal tras 12 semanas de uso. Además, su efecto parece especialmente relevante en mujeres, lo que la convierte en una herramienta interesante para fórmulas orientadas al apoyo metabólico.
Como siempre, no hablamos de soluciones milagrosas: los mejores resultados se ven tras 12 semanas de uso constante. Esta es una cepa concreta, bien caracterizada, con evidencia clínica en adiposidad abdominal.
Fuentes y referencias principales:
- Pedret, A., et al. (2019). Effects of daily consumption of the probiotic Bifidobacterium animalis subsp. lactis CECT 8145 on anthropometric adiposity biomarkers in abdominally obese subjects: a randomized controlled trial. International Journal of Obesity, 43, 1863–1868
- Balaguer, F., et al. (2022). Lipoteichoic acid from Bifidobacterium animalis subsp. lactis BPL1: a novel postbiotic that reduces fat deposition via IGF-1 pathway. Microbial Biotechnology, 15(3), 805–816.
- Balaguer, F., et al. (2023). Bifidobacterium animalis subsp. lactis BPL1™ and Its Lipoteichoic Acid Modulate Longevity and Improve Age/Stress-Related Behaviors in Caenorhabditis elegans. Antioxidants, 12, 2107.
BPL1® es una marca registrada de Biopolis, S.L.