Lactobacillus gasseri CP2305 HT: estudiada para el intestino, el sueño y la menopausia
¿Y si algunas cepas pudieran ir más allá del intestino? Te cuento qué se ha estudiado sobre Lactobacillus gasseri CP2305 HT y por qué está generando tanto interés.
Cuando hablamos de CP2305, hablamos de una cepa concreta de Lactobacillus gasseri estudiada por su relación con la salud intestinal y el eje intestino-cerebro. Pero aquí hay una idea clave: especie no es lo mismo que cepa. El código CP2305 identifica la variante exacta que se ha investigado, y eso importa porque en microbiota no todas las bacterias de una misma especie hacen lo mismo. Por eso, los beneficios observados no pueden extrapolarse a cualquier Lactobacillus gasseri, sino específicamente a CP2305 (Nishida et al., 2019; Sawada et al., 2022).
Al final del nombre aparecen dos letras: HT. Significan heat-treated, es decir, tratada por calor. Esto quiere decir que la bacteria ha sido inactivada térmicamente: ya no está viva ni puede multiplicarse como lo haría un probiótico clásico. Aun así, eso no significa que pierda su interés biológico. Entonces, ¿qué dicen los estudios sobre sus efectos?
Lo que dicen los ensayos clínicos sobre sueño y estrés: menos cortisol y mejor respuesta del cuerpo
Uno de los ensayos más interesantes sobre esta cepa se realizó en estudiantes sometidos a estrés real. Durante 12 semanas, una parte tomó una bebida con CP2305 inactivado y la otra un placebo (Nishida et al., 2017). Los resultados fueron claros: el grupo que tomó CP2305 mejoró la calidad del sueño, tardó menos en dormirse, pasó más tiempo en sueño profundo (fase N3) y se despertó menos en las últimas horas de la noche.

Y no solo fue cuestión de sueño. En ese mismo estudio, CP2305 ayudó a frenar el aumento del cortisol salival basal y redujo la expresión de miR-144 y miR-144*, dos microARN sensibles al estrés. Además, los autores describieron una mejoría de la actividad parasimpática y una normalización de los hábitos intestinales en ese contexto de estrés mantenido (Nishida et al., 2017).
Un segundo ensayo amplió la intervención a 24 semanas y utilizó comprimidos en lugar de bebida. Los resultados volvieron a ir en la misma dirección: mejoró la calidad subjetiva del sueño y mostró cambios objetivos en el registro del sueño, como menor latencia, menos tiempo despierto tras iniciar el sueño y un aumento del parámetro asociado al sueño profundo. También descendieron de forma significativa los niveles salivales de cromogranina A, otro marcador biológico relacionado con el estrés (Nishida et al., 2019).
La menopausia: un campo donde el CP2305 HT marca la diferencia
¿Puede una cepa inactivada ayudar en algunos de los cambios que aparecen con la menopausia? Aunque la idea sorprenda, eso es justo lo que quiso analizar un estudio publicado en 2022 sobre Lactobacillus gasseri CP2305 HT (Sawada et al., 2022). Se trató de un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en el que participaron 80 mujeres de entre 40 y 60 años con síntomas menopáusicos leves. Durante seis ciclos menstruales consecutivos, las participantes tomaron comprimidos con CP2305 o placebo.
¿Los resultados? El grupo que tomó CP2305 HT mejoró significativamente tanto en la puntuación total como en las subescalas vasomotoras y psicológicas de los cuestionarios. En términos prácticos, esto se traduce en una reducción de síntomas como los sofocos, los sudores nocturnos y los escalofríos, junto con otros síntomas psicológicos frecuentes, como la irritabilidad, la dificultad para dormir y el bajo estado de ánimo.
La intensidad total de los síntomas se redujo aproximadamente un 27% en el grupo CP2305, frente a un 5% en el grupo placebo. Además, los síntomas vasomotores (como los sofocos) experimentaron una mejoría específica del 25% en su intensidad según la escala GCS.
Un punto importante es que el estudio no encontró cambios significativos en los niveles de estradiol, progesterona, FSH ni LH medidos en fase folicular. Eso sugiere que su efecto no parece deberse a un aumento directo de estas hormonas en esa fase del ciclo. Los propios autores plantean que podría actuar a través de otras vías, como la modulación del eje intestino-cerebro, la actividad autonómica o cambios en la microbiota intestinal, pero lo presentan como posibles mecanismos, no como algo cerrado.

Intestino: más allá del estrés, sueño y la menopausia
Además de sus efectos sobre el sueño y el estrés, CP2305 HT también mostró cambios interesantes a nivel intestinal. Entre los resultados observados, se describió una menor caída de Bifidobacterium y frenó el aumento de Streptococcus observado en el grupo placebo. Es decir, también pareció proteger parcialmente la microbiota frente al deterioro asociado al estrés crónico.
OK, funciona, pero...¿cómo puede actuar algo que está muerto?
Aunque la bacteria haya sido inactivada, su estructura no desaparece. Algunos de sus componentes, como los peptidoglicanos de la pared celular, resisten el calor y pueden seguir interactuando con nuestro organismo.
Los ensayos sugieren que esta interacción podría influir en el eje intestino-cerebro, es decir, en la comunicación entre el intestino y el sistema nervioso, posiblemente con participación del nervio vago (Nishida et al., 2017). En la práctica, esto significa algo interesante: no necesita estar viva para seguir teniendo actividad biológica.
Conclusiones e implicaciones prácticas
Si resumimos la evidencia disponible, la cepa L. gasseri CP2305 HT destaca por tres grandes líneas de interés: sueño, respuesta al estrés y síntomas menopáusicos leves, especialmente los de tipo psicológico y vasomotor. Además, algunos estudios sugieren que puede ayudar a preservar un entorno intestinal más estable en contextos de estrés, al menos en términos de composición microbiana.
Ahora bien, conviene ser realistas: no estamos hablando de efectos milagrosos ni inmediatos. La evidencia apunta a mejoras moderadas pero consistentes tras varias semanas de uso. La lectura práctica sería esta: en etapas de mal sueño, estrés mantenido o cambios asociados a la menopausia, CP2305 puede ser una herramienta útil dentro de un enfoque global que incluya descanso, alimentación, deporte y manejo del estrés.
Los probióticos inactivados (postbióticos) son seguros y bien tolerados, pero si estás tomando medicación, en especial para síntomas menopáusicos, ansiedad o trastornos del sueño, siempre es recomendable consultar con tu médico antes de añadir cualquier suplemento.
Fuentes y referencias principales
- Nishida, K., et al. (2017). Daily administration of paraprobiotic Lactobacillus gasseri CP2305 ameliorates chronic stress-associated symptoms in Japanese medical students. Journal of Functional Foods, 36, 112–121. https://doi.org/10.1016/j.jff.2017.06.031
- Nishida, K., et al. (2019). Health benefits of Lactobacillus gasseri CP2305 tablets in young adults exposed to chronic stress: A randomized, double-blind, placebo-controlled study. Nutrients, 11(8), 1859. https://doi.org/10.3390/nu11081859
- Sawada, D., et al. (2022). Effects of Lactobacillus gasseri CP2305 on mild menopausal symptoms in middle-aged women. Nutrients, 14(9), 1695. https://doi.org/10.3390/nu14091695
- Sugawara, T., et al. (2016). Regulatory effect of paraprobiotic Lactobacillus gasseri CP2305 on gut environment and function. Microbial Ecology in Health and Disease, 27(1), 30259.