Nuevo estudio del L. gasseri CP2305 y estrés: ¿puede un postbiótico mostrar efectos en solo una hora?

|Doctora Biota

Un nuevo estudio publicado en 2026 ha analizado qué ocurre en el cerebro, el sistema nervioso autónomo y la percepción del estrés después de una única toma de Lactobacillus gasseri CP2305 HT. Y los resultados son bastante interesantes.

Cuando hablamos anteriormente de Lactobacillus gasseri CP2305 HT, vimos que esta cepa inactivada había sido estudiada principalmente en intervenciones de varias semanas, con resultados relacionados con el sueño, el estrés y el eje intestino-cerebro.

Pero ahora tenemos algo diferente.

Un nuevo ensayo clínico publicado en Frontiers in Nutrition en 2026 ha querido estudiar qué ocurre durante los primeros 60 minutos después de una única toma de CP2305 HT.

Y esto es interesante porque nos permite observar no solo posibles efectos a largo plazo, sino también la respuesta aguda del organismo.

Una sola toma y 60 minutos de seguimiento: ¿qué hicieron exactamente?

El estudio incluyó a 28 adultos sanos de entre 20 y 44 años y se diseñó como un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y cruzado.

Esto último significa que los mismos participantes recibieron CP2305 y placebo en dos sesiones diferentes, separadas por un periodo de lavado, lo que permite comparar la respuesta de cada persona en ambas condiciones.

Después de tomar CP2305 HT o placebo, los investigadores analizaron durante una hora:

  • la actividad cerebral, mediante electroencefalografía (EEG);
  • la variabilidad de la frecuencia cardiaca, relacionada con el sistema nervioso autónomo;
  • y la percepción subjetiva del estrés y el estado de ánimo.

Durante ese tiempo los participantes tuvieron que realizar tareas de cálculo mental y de atención auditiva diseñadas para generar una carga mental aguda.

¿Qué ocurrió con el estrés percibido?

Aquí aparece uno de los resultados más fáciles de entender.

Los investigadores midieron el estrés mediante una escala visual de 0 a 100. Tras realizar las tareas mentales, el estrés percibido aumentó con el placebo, mientras que con CP2305 permaneció prácticamente sin cambios durante los 60 minutos del estudio. La diferencia entre ambas condiciones fue estadísticamente significativa.

Es decir, no estamos hablando de que los participantes estuvieran “sin estrés”, sino de algo más concreto: ante las mismas tareas mentales, el aumento del estrés subjetivo fue menor cuando habían tomado CP2305 que cuando habían tomado placebo.

Y no fue solo una cuestión de percepción

El estudio también analizó la variabilidad de la frecuencia cardiaca.

En concreto, los investigadores midieron un parámetro llamado RMSSD, que se utiliza como indicador de la modulación del sistema nervioso parasimpático, la parte del sistema nervioso autónomo implicada, entre otras cosas, en los procesos de recuperación y regulación fisiológica.

Durante las tareas mentales, el cambio en RMSSD fue significativamente mayor después de tomar CP2305 HT que después del placebo.

Dicho de una forma más sencilla: además de observar diferencias en cómo percibían el estrés los participantes, también se detectaron diferencias en una medida fisiológica relacionada con la regulación autonómica.

Esto resulta especialmente interesante porque encaja con estudios anteriores sobre CP2305 en los que ya se habían observado cambios relacionados con la actividad parasimpática. En tu artículo anterior precisamente explicabas esta línea de investigación en contextos de estrés mantenido.

¿Y qué pasó en el cerebro?

Aquí viene otra de las partes interesantes del trabajo.

Los investigadores registraron la actividad cerebral mediante EEG y analizaron, entre otras cosas, las llamadas ondas alfa.

Estas ondas aparecen de forma característica durante el reposo con los ojos cerrados y se relacionan con determinados estados de reposo y procesamiento cerebral. No significan simplemente “estar relajado”, pero sirven como una medida objetiva de actividad cerebral.

Tras tomar CP2305 HT, el aumento de la actividad alfa fue significativamente mayor que tras la toma del placebo en 4 de las 8 regiones cerebrales estudiadas: una región frontal, una parietal y las dos regiones occipitales analizadas.

Además, los autores observaron estos cambios dentro de los 60 minutos posteriores a una única toma.

OK, pero... ¿significa esto que CP2305 “quita el estrés en una hora”?

No exactamente.

Lo que demuestra este estudio es algo más concreto: en 28 adultos sanos sometidos a unas tareas de estrés mental controladas, una única toma de CP2305 se asoció con diferencias frente a placebo en estrés subjetivo, actividad parasimpática y actividad cerebral durante los 60 minutos posteriores a la ingesta.

Eso no significa que podamos afirmar que cualquier persona que tome CP2305 vaya a notar que su estrés desaparece al cabo de una hora.

Además, los propios autores señalan que estos resultados deben confirmarse en poblaciones más amplias y diferentes. Pero sí añade una información que hasta ahora no teníamos: la respuesta asociada a CP2305 HT puede observarse también en una escala temporal mucho más corta que la estudiada en los ensayos de varias semanas.

¿Cómo puede actuar tan rápido algo que ni siquiera está vivo?

Esta es probablemente la pregunta más interesante.

CP2305 HT es un postbiótico: la bacteria ha sido tratada térmicamente y ya no está viva. Por tanto, un efecto observado en menos de una hora no parece encajar con una explicación basada en que la bacteria colonice el intestino o produzca nuevos metabolitos.

Los autores plantean que una respuesta tan rápida podría ser compatible con la comunicación entre intestino y cerebro a través de señales nerviosas, entre ellas las relacionadas con el nervio vago.

De hecho, el estudio observó simultáneamente cambios en actividad cerebral y en una medida de actividad parasimpática. Los investigadores consideran que estos resultados son compatibles con una posible señalización rápida dentro del eje intestino-cerebro.

Pero aquí también hay que ser prudentes: es una hipótesis sobre el mecanismo, no una demostración de que sea exactamente así.

¿Qué aporta este nuevo estudio a lo que ya sabíamos de CP2305?

Hasta ahora, buena parte de la investigación clínica sobre CP2305 había analizado su consumo durante varias semanas y había encontrado resultados relacionados con el sueño, la respuesta al estrés y otros aspectos asociados al eje intestino-cerebro. Ese es precisamente el conjunto de evidencia que repasamos en nuestro artículo anterior sobre esta cepa.

Este nuevo trabajo aporta otra pieza al puzle: una única toma y una ventana de observación de solo 60 minutos. Eso no convierte a CP2305 en una solución inmediata frente al estrés, pero sí abre una vía interesante para comprender mejor cómo un postbiótico puede interactuar con el eje intestino-cerebro y con qué rapidez pueden aparecer algunas de esas respuestas.

Como siempre, habrá que seguir atentos a los próximos estudios.

Fuentes y referencias principales

  • Tanihiro, et al. (2026). Effects of heat-treated Lactobacillus gasseri CP2305 on brain oscillatory activity and mental stress in healthy adults: a double-blind, randomized, crossover, placebo-controlled trial. Frontiers in Nutrition, 13,  1796729. DOI: 10.3389/fnut.2026.1796729.



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AUTORA

Dra. Sara Muñoz Pina

Licenciada em Química · Doutorada em Ciência e Tecnologia dos Alimentos · Fundadora e CEO da Doctora Biota

Durante a minha trajetória de investigação, estudei os moduladores enzimáticos, como digerimos os alimentos e como fatores como a idade ou a matriz alimentar influenciam esse processo.

A minha experiência em laboratório demonstrou-me que existem estirpes e formulações com estudos promissores, mas não são bem conhecidas ou não são explicadas como deveriam.

No blogue da Doutora Biota, uno ciência, critério e honestidade para lhe trazer os últimos estudos científicos com rigor e acessibilidade.